DESCUBRIR A UN MENTIROSO
 En realidad considero que es muy importante en la actualidad, debido a la gran cantidad de mentiras que se manejan a diario a diestra y siniestra, en los medios de comunicación mundiales, que conozcamos algunas herramientas que nos permitan ejercer como detectores de cuando estas se transmiten, y de esa forma poder discernir de forma un poco mas precisa sobre la "verdad verdadera" o "hecho real", y poder ser mas asertivos al momento de difundir alguna información. Esta idea surge luego de ver unas declaraciones de Hillary Clinton,en el programa Dossier del día de hoy, donde la mujer olvido todo lo que le enseñaron en sus cursos de programación neurolinguistica, y estuvo todo el tiempo declarando con la mirada hacia el piso, tal como podemos observar en la foto a Barack Obama, quien al parecer debe verse con un medico, porque el veneno de tantas mentiras manejadas lo hacen parecer muy enfermo y demacrado.Aun cuando esto a ellos ya no les importa, porque su "obra teatral" es globalmente difundida por instrucciones de los que en realidad son los que mandan, lo preocupante es el mensaje de guerra que estaba transmitiendo, con un descaro que debe tener revolviéndose en su tumba a Maquiavelo.

En el siguiente vídeo podemos observar como Alejandro Izaguirre Angeli,Ministro de Relaciones Interiores del gobierno de Carlos Andrés Perez, en 1989 mientras ocurría lo del caracazo, le dieron instrucciones para que le mintiera al país a través de un medio de comunicación, y no pudo hacerlo, su conciencia no se lo permitió. Este ejemplo debería ser asumido por los portavoces de la casa blanca, quienes siempre cumplen esta triste misión.

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Las señales no verbales no son un detector de mentira pero si que nos dan una indicación bastante buena de la persona que tenemos frente a nosotros. Podemos descubrir a un mentiroso teniendo en cuenta la siguiente información:
La persona que miente ante una pregunta comprometida se suele tocar la boca y la cara de manera frecuente mientras nos habla.
Esto suele hacerse de manerainconsciente y se trata de una manera simbólica de taparse la boca, como si ella misma no quisiera reconocer que lo que se está diciendo es falso. Esto suele ocurrir cuando la persona te hace una promesa que sabe que no podrá cumplir o cuando promete guardar un secretoque contará rápidamente. A mayor altura de la cara a la que dirija su mano, más importante será la mentira. Si la persona con la que estamos hablando se pone la palma de su mano en la frente, probablemente nos estará diciendo una mentira que sabe que lo meterá en problemas.
Cuando al hacer una pregunta cerrada (que sólo puede responderse con sí o no) la persona responda “no lo recuerdo”, es muy probable que nos esté mintiendo.
Los mentirosos suelen centrar la mirada en el suelo, utilizando el suelo para visualizar la historia que debe contar. Cuando una persona intenta recodar algo que verdaderamente ha ocurrido suele dirigir la mirada hacia arriba, sin embargo, cuando miente dirige la cabeza hacia abajo y la fija en el suelo.
Es bien sabido por todos que la persona que miente no suele mantener la mirada durante mucho tiempo, e intenta en todo momento rehuir de nuestra contemplación, pero dado que esta información es conocida por la mayoría de los que se atreven a mentir, se esfuerzan por llevar a cabo la conducta contraria; es decir, exageran el tiempo que permanecen mirándonos a los ojos, abriéndolos y cerrándolos con menor frecuencia de lo que podríamos considerar lo normal, con la intención de que nosotros caigamos en el error de creer que están siendo veraces al no desviar su mirada de la nuestra, como si estuvieran transmitiéndonos el mensaje de: – “¿Ves?, estoy siendo sincero contigo. Si percibimos que la otra persona intenta mantener los ojos bien abiertos y nos mira fijamente a los nuestros, probablemente esta persona nos esté mintiendo.
La persona que miente no suele recordar detalles de los acontecimientos, suelen centrarse en aspectos globales de los acontecimientos.
Cuando una persona miente al enfrentarse a una pregunta comprometida suele cruzar los brazos o colocarse en la zona del pecho algún objeto (vaso, libro, etc) de manera reactiva a nuestra pregunta. No suelen tocarse el pecho o el corazón con su mano vacía y abierta.
La persona que miente suele ponerse a la defensiva cuando se le dice que nos está mintiendo. Si cuando le decimos a una persona que no está siendo sincero cuando en realidad nos está diciendo la verdad, es muy raro que reaccione con hostilidad sino que la reacción normal sería la de indiferencia.
Los mentirosos tienen a dejar las manos paralizadas, o intentan ocultarlas en la espalda.
El tono de voz de la persona que miente se suele ir haciendo más agudo a medida que avanza el discurso, por la necesidad de ir recordando la información que va ofreciendo.
El mentiroso suele hacer pausas más largas en su discurso. Para procesar la información que va ofreciendo y poder crear una historia consistente.
La tristeza es una emoción muy difícil de fingir. Cuando alguien está verdaderamente triste la parte interior de las cejas se elevan y aparecen arrugas de expresión en la frente. Cuando una persona dice que está triste y la parte interior de sus cejas no se encuentra elevada, probablemente nos esté mintiendo.
Cuando una persona se siente ante una pregunta comprometida, y no quiere decir la verdad, suele responder con sarcasmo y humor, con intención de disuadirnos de que sigamos indagando en la pregunta.
Cuando el que tenemos en frente se siente incómodo por nuestra pregunta o está ideando mentirnos, suele repetir varias veces la pregunta que le hemos formulado con intención de ganar tiempo para crear una historia creíble.
El tamaño de la pupila también determina si una persona nos está mintiendo. Si cuando realizamos una pregunta comprometida notamos un aumento en el tamaño de la pupila, el sistema adrenérgico puede estar actuando y esta persona está preparada para mentir.

Lenguaje corporal
El 90% de nuestra comunicación es no  verbal. Tras leer esta página, lograrás leer los pensamientos y emociones de los demás. 
¡Cuidado! Tus movimientos te delatan
El lenguaje corporal, que no es más que todo lo que tú trasmites por medio de movimientos o gestos, delata
completamente tus sentimientos o percepción acerca de la persona con la que está interactuando.
Cuando conversas con una o varias personas, reflejas y envías miles de señales y mensajes a través de tu
comportamiento. Así que presta atención y sácale provecho a los siguientes datos, porque tanto en tu vida
laboral como en la personal, te serán de gran provecho.
ACTO -> LO QUE REFLEJA
Acariciarse la quijada  -> Toma de decisiones
Entrelazar los dedos  ->Autoridad
Dar un tirón al oído->Inseguridad
Mirar hacia abajo -> No creer en lo que se escucha
Frotarse las manos -> Impaciencia
Apretarse la nariz ->  Evaluación negativa
Golpear ligeramente los dedos -> Impaciencia
Sentarse con las manos agarrando la cabeza por detrás -> Seguridad en sí mismo y superioridad
Inclinar la cabeza -> Interés
Palma de la mano abierta ->  Sinceridad, franqueza e inocencia
Caminar erguido  -> Confianza y seguridad en sí mismo
Pararse con las manos en las caderas -> Buena disposición para hacer algo
Jugar con el cabello -> Falta de confianza en sí mismo e inseguridad
Comerse las uñas -> Inseguridad o nervios
La cabeza descansando sobre las manos o mirar hacia el piso -> Aburrimiento
Unir los tobillos  -> Aprensión
Manos agarradas hacia la espalda -> Furia, ira, frustración y aprensión
Cruzar las piernas, balanceando ligeramente el pie -> Aburrimiento
Brazos cruzados a la altura del pecho ->Actitud a la defensiva
Caminar con las manos en los bolsillos o con los hombros encorvados ->Abatimiento
Manos en las mejillas -> Evaluación
Frotarse un ojo -> Dudas
Tocarse ligeramente la nariz  -> Mentir, dudar o rechazar algo
TRUCOS
Usa tus ojos para hablar. Los ojos son las ventanas del alma. La persona que mira limpiamente a los ojos de otros es una persona segura, amistosa, madura y sincera. Sus ojos y su mirada pueden decir tanto porque expresan prácticamente todas las emociones: alegría, tristeza, inquietud, tensión, preocupación, estimación o respeto.
 Por sus ojos muchas veces se puede saber lo que está pensando. Por eso, constituyen una ayuda poderosa en la conversación.
El uso adecuado de las manos
Tus manos se pueden aprovechar muy bien para complementar tus palabras y dar mayor fuerza a tu conversación. No las utilices inútilmente y mucho menos para hacer cualquier cosa que distraiga a la otra persona. Tampoco las uses violentamente, palmoteando o pasándoselas casi en el rostro a la otra persona.
Cuidado con lo que tocas.
 Hay muchas personas que siempre están dando palmadas en la espalda o tocando a los otros en los brazos, como para llamar su atención. Es bueno demostrar cariño, pero también hay que guardar el debido respeto a los demás. Muéstralo no tocando a la otra persona innecesariamente. Hay quien se siente muy molesto si le tocan, ten cuidado. Pero tampoco hables o escuches con las manos metidas dentro de los bolsillos porque eso denota indiferencia y mala educación.
Gestos que denotan impaciencia o aburrimiento
La actitud física demuestra lo que el alma está sintiendo. Si alguien finge interés en una conversación, la otra persona se dará cuenta muy fácilmente por sus gestos y ademanes. Moverse nerviosamente o levantarse, cruzar y descruzar las piernas, moverse en el asiento o mirar constantemente el reloj demuestra aburrimiento y es una gran falta de respeto. Si tienes que mirar la hora, hazlo en el reloj de otro.
Aprender a sentarse
Aprende a sentarte tranquilo y comportarte cuando se escucha. Reparte equitativamente el peso de tu cuerpo para no cansarte mientas estás sentado conversando. Si te sientas en el borde de la silla, es indicativo que deseas irte tan pronto como sea posible. Si cambias constantemente de posición, estás expresando a gritos que estás aburrido. Si mueves incesantemente los pies durante la conversación, tu interlocutor pensará que estás molesto, inseguro, irritado, nervioso, cansado o aburrido. Sitúate en una posición cómoda y descansada que te permita respirar mejor y manejar mejor tu voz.
Control de la mirada
Cuando estés hablando con alguien, no estés mirando a todos lados: a la ventana, al techo, al suelo o limpiando sus uñas. Tampoco mires morbosa y curiosamente los zapatos, pantalones, camisa o peinado del que habla. Mantén el contacto ocular, pero sin fijar en exceso la mirada: eso lo hacen los locos. De todas formas, si quieres fijar la mirada durante mucho tiempo en alguien sin cansarte psicológicamente, mira su entrecejo. Para el otro/a no hay diferencia.
Control de las expresiones del rostro
¡Sonríe! Intercalar sonrisas cálidas y francas en la conversación transmite confianza, alegría y buena disposición. Sin embargo, no exageres. Sonreír demasiado frecuentemente puede convertir el gesto en una especie de mueca y dar la impresión de que es algo hueco, vacío y fingido. Apretar exageradamente los labios puede delatar que tienes dudas o desconfianza acerca de lo que el otro está diciendo o sugerir que no estás expresando realmente lo que piensas o sientes.
Conclusiones 
Todo lo que aquí has leído, es una muy pequeña parte sobre el tema del lenguaje corporal. Espero que te haya sembrado inquietudes. Desde luego, puedes empezar a practicar cuanto antes.